Remando al viento, la obra maestra de Gonzalo Suárez recrea la gestación de la mítica novela. Una noche de tempestad y misterio en una casa de campo donde se citan Mary Shelley, Lord Byron, Percy Shelley y John Polidori . El reto es escribir en esa noche un cuento de terror, Mary lo haría dando a luz Frankenstein (El moderno Prometeo) una historia gótica y alucinada que plantea problemas de calado antropológico: la creación de vida a partir de pedazos de seres humanos. El formidable desafío de intentar emular las capacidades creadoras de Dios. Entre otros temas, las conversaciones se basaban en los experimentos del filósofo del siglo XVIII Erasmus de quien se decía había sido capaz de animar materia muerta, es decir, de la posibilidad de devolverle la vida a un cadáver.
Varias de las historias de Mary Shelley están ubicadas en lugares y tiempos alejados de la Gran Bretaña del siglo XIX, tales como Grecia, el reinado de Enrique IV. Shelley estaba – reseñan sus biógrafos – interesada en la «fragilidad de la identidad personal “. Esta identidad es la que explorará Terence Fisher en las películas de la Hammer alcanzando instantes tan sobrecogedores como esa escena en la que uno de los cuerpos “ resucitados “ se mira en el espejo y enloquece: su cerebro está animando un cuerpo diferente y la impresión es absolutamente explosiva.
Frankenstein se convirtió en un icono del cine fantástico. La serie de películas de la Universal en los años treinta se centró en el monstruo (La criatura ) y es Boris Karloff quien ha pasado a la historia como su encarnación icónica. Las dos mejores películas fueron sin duda Frankenstein ( 1931 ) de James Whale(preparada en su inicio por Robert Florey con Bela Lugosi como protagonista) y La novia de Frankenstein 1935, también de Whale.
A partir de 1958 la Hammer resucita el personaje de la mano del gran Terence Fisher, pero ahora la criatura es secundaria (Christopher Lee la encarnaría en la primera: La maldición de Frankenstein , 1957 ) y el núcleo central gira en torno al científico que encarna de forma brillante Peter Cushing. LA venganza de Frankenstein, Frankenstein crea una mujer, El cerebro de Frankenstein hasta llegar a la impresionante Frankenstein y el monstruo del infierno ( 1972 ) giran en torno a la locura del doctor cuyo propósito loable inicial se torna en crimen y obsesión. El doctor trasplanta un cerebro a un cuerpo diferente, escinde el yo y la circunstancia, manipula a la persona como esencia al romper la unidad mente/cuerpo. El resultado es espeluznante.
El concepto fantástico nace con la Ilustración y el desarrollo de las ciencias. Lo fantástico designa todo aquello imposible de demostrarse mediante el método científico. En definitiva, el género de la fantasía y el terror se asienta sobre los temores, la inestabilidad, los sueños del ser humano. Es el intento de expresar lo que no tiene explicación, lo que apela a los sentimientos más ocultos como es el propio miedo. De ahí su fascinante y perenne atractivo.
Muchas películas inolvidables han formado la historia del cine de terror, cada aficionado tiene la suya, la que hace referencia a su universo personal, a sus sensaciones más íntimas.
He aquí una relación no exhaustiva de títulos sobresalientes sobre los que cada lector afirmará la coincidencia o recordará otros similares que en un momento de la vida le causaron inquietud, zozobra o incluso pánico.
CINE ESPAÑOL
El retorno del hombre lobo (Jacinto Molina).
El espanto surge de la tumba (Carlos Aured).
La residencia (Narciso Ibáñez Serrador).
La torre de los siete jorobados (Edgar Neville).
Pánico en el Transiberiano (Eugenio Martín).
La bestia y la espada mágica de Jacinto Molina.
El orfanato de Juan Antonio Bayona.
La noche de Walpurgis de Leon Klimowsky.
No profanar el sueño de los muertos. Jorge Grau.
Slugs. Juan Piquer Simón.
Quien puede matar a un niño. Narciso Ibáñez Serrador .
El jorobado de la morgue. Javier Aguirre.
El orfanato. J.A. Bayona
Los ojos de Julia. Guillem Morales.
Tesis. Alejandro Amenabar

Cine mundial:
Freaks de Tod Browning.
Drácula de Terence Fisher.
La novia de Frankenstein de James Whale.
Psicosis de Alfred Hitchcock.
Yo anduve con un zombie de Jacques Tourneur.
Peeping Tom de Michael Powell.
La maldición de Frankenstein, de Terence Fisher.
Los pájaros de Hitchcock.
Drácula de Coppola.
Nosferatu de Murnau.
La noche de Halloween de John Carpenter.
The innocents de Jack Clayton.
El horrible secreto del doctor Hichcock de Ricardo Freda.
La máscara del demonio de Mario Bava.
El resplandor de Stanley Kubrick.
La profecía de Richard Donner.
King Kong de Ernest B. Schoedsack y M.C. Cooper.
La mujer pantera de Jacques Tourneur.
La bestia de cinco dedos de Robert Florey.
Muñeco diabólico de Tom Holland.
Devil doll de Lindsay Shontaff.
Pesadilla en Elm Street, de Wes Craven.
The Ring, de Gore Verbinski.
La noche del demonio de Jacques Tourneur.
Los ojos sin rostro de Georges Franju.

Frankenstein y el monstruo del infierno deTerence Fisher.
La semilla del diablo de Roman Polanski.
La profecía de Richard Donner.
El exorcista de William Friedkin.
Alien de Ridley Scott.
La matanza de Texas de Tobe Hooper.

Desde los monstruos clásicos y de trasfondo literario: Drácula, Frankenstein, el Hombre lobo, la Momia (todos ellos con trasfondo literario además de gran calidad ), al terror psicológico. Cine sofisticado o gore, atractivo y violento a un tiempo, las películas de terror describen las formas que en cada época el ser humano se ha enfrentado a lo desconocido, primero los monstruos, después las pesadillas de la mente y ahora – tal vez – el peligro de la técnica sin control, la amenaza del terrorismo y la experimentación sobre la propia vida.
Y es que la fantasía y el miedo a lo incontrolable forman parte también de la realidad. Nuestra inquietante realidad,
LAS BRUJAS :
https://www.youtube.com/watch?v=guDsM1VovF4

