que sacude mi cuerpo.
Mis ojos se arrebatan
con tu mirada de fuego .
Néctar de la diosa que se atrevió
a amar en la tierra ,
a gemir con el alma
perdiendo sus alas.
Ven a mí esta noche,
sacia mi deseo
con tus labios, con la yema de tus dedos
recorriendo mi vida
y rasgando –puñales de oro-
el interior del espíritu .
No te detengas, oh diosa
de paraísos perdidos ,
el deseo no se calma,
tan solo duerme
y siempre espera .



3 comentarios. Dejar nuevo
Hermoso deseo que desgarra el alma y rasguña la piel. Me encanta poeta Fernando Alonso Barahona
Ante tanta excelsitud solo nos resta cerrar con un aplauso de luz,para definir la magnificencia del poeta,habría que pedirle las palabras al sol y escribirlas con polvos de estrellas
muchas gracias ¡¡