“Esta noche, como Neruda, puedo escribir los versos más tristes,
versos zozobrantes, en torrentes de lágrimas
rimas que saben de llanto y de congojas
con sabor a cera y besos de cirios.
Esta noche puedo escribir versos muy tristes,
Con tristeza cósmica, abismal, de fosa profunda
versos con rimas heridas de muerte
prosa aplastante, seca de sonrisas, plúmbea “
JULIO RODRIGUEZ MARTINEZ
Ministro de Educación y Ciencia ( junio 1973- enero 1974 )
Científico y ministro
Conocía por supuesto la trayectoria y trabajo de D. Julio Rodríguez Martínez, ministro de Educación en el Gobierno presidido por D. Luis Carrero Blanco desde junio 1973 hasta su asesinato el 20 de diciembre de 1973.
Julio Rodríguez era conocido en este escenario por su polémica reforma del calendario educativo ( reforma juliana la llamaron ) , su negativa a estrechar la mano al Cardenal Tarancón en el funeral por Carrero Blanco tras su magnicidio y su breve mandato al no repetir en el Ministerio en el Gobierno siguiente presidido por D. Carlos Arias Navarro. Junto a estos datos su temprana muerte con sólo 50 años y en Chile donde estaba impartiendo unas conferencias .
El descubrimiento de su libro de memorias ( escrito y publicado en 1974 ) : Impresiones de un ministro de Carrero Blanco (Planeta editorial ). ha supuesto el conocimiento sobre la vida de un científico excepcional, así como la luz sobre varios aspectos dramáticos y tal vez ocultados de su vida, su gestión y su muerte.
Julio Rodríguez Martínez ( Armilla, Granada, 25 de abril de 1928 – Santiago de Chile, 29 de enero de 1979) fue doctor en Ciencias Químicas (1953) y en Farmacia (1955) por la Universidad de Madrid, con la calificación de premio extraordinario , catedrático de Cristalografía y Mineralogía en la Universidad de Salamanca (1962) y en la Universidad Autónoma de Madrid (1968), de la que también fue rector (1972-1973). Una beca de la Fundación Sir William Ramsay, le permitió entrar en la Universidad de Cambridge. Ingresa como investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas en 1962 y le conceden el Premio Nacional “Alonso de Herrera” , Presidente del Grupo español de Sedimentología y Cristalografía.
Era además miembro del Instituto Ecuatoriano de Ciencias Naturales y Catedrático Honorario de las Universidades de Cuzco y San Marcos de Lima y académico de la Real Academia de Farmacia. Miembro de correspondiente del Instituto ecuatoriano de Ciencias naturales, Vicepresidente del grupo español de Cristalografía , autor de centenares de artículos sobre su especialidad en revistas nacionales y extranjeras, así como de varios libros técnicos . Impresionante en verdad.
No era un político llamado para hablar de ciencia, era un científico llamado para hacer política . De este modo fue procurador en Cortes, consejero nacional de Educación, consejero de Economía Nacional, y ministro de Educación y Ciencia.
Las crónicas de la época resaltaron que se trató del primer ministro granadino con Franco. Antes habían estado en la cartera de Educación dos ilustres, Natalio Rivas y José Antonio Yébenes.
Es preciso recordar el escenario, el Jefe del Estado , Francisco Franco ha decidido delegar la presidencia del Gobierno y nombra a su íntimo colaborador de muchos años y vicepresidente, Luis Carrero Blanco . Un punto de inflexión en la historia del régimen . En la terna que el Consejo del Reino le entrega a Franco figuraban tres nombres que el propio Jefe del Estado califica con interés : Raimundo Fernández Cuesta 1896-1992 ( “ el pasado “ ), Manuel Fraga Iribarne 1922-2012 ( “ el futuro “ ) y Luis Carrero Blanco ( 1904-1973 ), “ el presente “.
La elección del nuevo ministro de Educación y Ciencia se contó después con alguna polémica como si se hubiera debido a un error ya que el elegido era otro – Luis Sanchez Agesta se dijo – . Pero se trata de un bulo seguramente provocado por algún comentario del historiador D. Ricardo de la Cierva ( 1926-2025 ) molesto por no haber sido designado Director General en aquel momento. Cargo que por cierto obtendría en el Ministerio de Información y Turismo con don Fernando Liñán y Zofio en ese mismo 1973 y luego con Pío Cabanillas en la cartera de Cultura y en el que apenas estuvo unos meses al ser cesado todo el equipo por su política aperturista en aquellos meses . Seguramente fue así, aunque puedo señalar que he leído y subrayado muchos de los excelentes libros de De la Cierva – a quien además pude conocer – y no hallé ese comentario en sus numerosas páginas .
Sea como fuere lo cierto es que el presunto error es un bulo, impensable en una personalidad tan meticulosa como la de Carrero Blanco . El nuevo Presidente conocía a la perfección el brillante currículo académico y científico de Julio Rodriguez . En su libro recuerda como antes de ser nombrado Ministro de Educación y ciencia había visto en cuatro ocasiones a Carrero , La primera en el final del curso 1971-72 y la que sería quinta el 7 de junio de 1973 . Allí el propio Carrero Blanco le dijo : “ El Caudillo ha tenido a bien nombrarme Presidente del Gobierno. Yo deseo que usted sea mi Ministro de Educación y ciencia “.
La toma de posesión tuvo lugar el 13 de junio ; allí el nuevo Ministro encaraba con entusiasmo y responsabilidad el encargo : 200 mil funcionarios, siete millones de estudiantes, 50 mil edificios. Una Universidad politizada y conflictiva. Falta de dinero. Sueldos najos, El Ministerio disperso en 27 edificios en Madrid” . Y su compromiso de inicio fue ejemplar : “Hay que trabajar como si fuéramos a estar aquí toda la vida , le dije a mis colaboradores. Pero con las maletas preparadas como si nos tuviéramos que marchar mañana “.
La verdad es que si comparamos su trayectoria con la vaciedad de otros ministros ( y “ ministras “ ) posteriores , sobre todo en la segunda década del siglo XXI el comentario sería para provocar las lágrimas.

En su libro de impresiones, Julio Rodríguez describe la intensidad del período, su dedicación plena sin limite de horarios y días, su pasión por mejorar la Universidad, procurar una política social que abriera las puertas de las carreras universitarias a todos los españoles con talento y no solo a las familias con más recursos económicos . Al igual que otros ministros de aquel gobierno como Gonzalo Fernandez de la Mora ( a quien también conocí ) – Rio arriba y José Utrera Molina – Sin cambiar de bandera – , se trasluce en esas páginas como unos hombres con carreras brillantes aceptan el compromiso político por su idea de poder mejorar a la sociedad, a las personas y a su patria, aun siendo conscientes de que aparcaban su tarea profesional y que muy poca gente iba a agradecérselo.
Los seis meses fueron prolíficos , se crearon Colegios Universitarios (Huesca Gijon, Las Palmas, Luis Vives, Comillas … se pusieron en marcha nuevas Universidades en Málaga, Cáceres , Badajoz, se aprobó el Centro de Biología de Canto Blanco y la financiación del Centro de Biología Molecular que sería dirigido por Severo Ochoa, en programación varias Facultades más , museos,,, El programa de construcción de centros sacado a información pública en 1973 y que se llevaría a cabo en 1974 comprendía la construcción de 578 centros de Básica ( 402.400 puestos escolares ).
LA recuperación de la autoridad y el prestigio académico era prioritaria pero también la apertura de la enseñanza superior a todos . “Que pague el que pueda pagar . Y matrícula gratuita y becas para los que no puedan “.
Julio Rodríguez destaca el viaje de doce días para dar un ciclo de conferencias en Bogotá, Lima, Rio de Janeiro y Santiago de Chile. En la capital chilena se entrevistaría nada menos que con el entonces presidente el socialista Salvador Allende que vio con muy buenos ojos el Programa de Cooperación científica traído desde España.
Reforma Juliana
Se ha despachado con superficialidad y con sorna esta propuesta aprobada en aquel mandato por la cual el curso académico coincidiría con el año natural ( es decir en enero y no en el habitual septiembre ). El curso empezaría después de Reyes y terminaría a primeros de diciembre, antes de la Inmaculada. En el nuevo calendario – escribió Julio Rodriguez – “ habría que dar el empujón de septiembre a diciembre, con las bibliotecas abiertas , los profesores en su lugar de trabajo , con el ambiente adecuado “ .
Desde luego era una idea arriesgada y novedosa , no cuajó y en el siguiente Gobierno, en 1974 el nuevo Ministro, Cruz Martínez Esteruelas, la derogó . Pero en absoluto se trató de un capricho.
Julio Rodriguez lo explica en sus recuerdos , ha estallado la “crisis del petróleo”. Carrero insta a los ministros a ser extremadamente diligentes, con el gasto público. La incorporación en octubre de cien mil estudiantes es muy difícil de asimilar para la Universidad. Sería preciso contratar profesores a los que no se les podía pagar con plenas garantías . El desfase entre el año académico y el económico, era un gravísimo problema. El Ministro solicitó una transferencia de fondos del Ministerio de Hacienda y le fue denegada. Solo entonces y con la aprobación del presidente del Gobierno y del Consejo de Rectores, se presentó el nuevo calendario que propició por ejemplo un verano limpio de suspensos . Sin duda era una propuesta experimental
Las páginas del libro repletas además de fotos poco conocidas es un dietario impresionante de la gestión de un Ministerio tan sensible y revela la preocupación social y humana del Ministro y su compromiso de dejarse la piel por una Universidad mejor .
https://www.amazon.es/Impresiones-ministro-Carrero-Rodr%C2%B8guez-Mart%C2%B8nez/dp/8432062138
https://hemeroteca-paginas.lavanguardia.com/LVE07/HEM/1974/05/05/LVG19740505-008.pdf

El asesinato de Carrero
El Gobierno ve truncada su gestión de forma abrupta con el asesinato de Carrero Blanco el 20 de diciembre de 1973 . ETA fue el brazo ejecutor pero hay múltiples sospechas sobre otras colaboraciones, sobre todo de la CIA . Se han escrito varios libros muy interesantes sobre el tema ( entre ellos Donde está el sumario de Carrero Blanco, de Ricardo de la Cierva y Carrero Asesinado. Clave de la Transición – SND editores ). https://www.sndeditores.com/libro/carrero-asesinado-clave-de-la-transicion_148568/
Julio Rodriguez , impresionado por el atentado, narra en su libro sus impresiones primeras, el momento en que se enteró, la zozobra de aquellos días y su análisis y sospechas sobre las conexiones extrañas del asesinato mas allá de la versión oficial . En la ceremonia del funeral por el Presidente – la misma en la que Franco rompe a llorar al estrechar la mano de la viuda de Carrero- Julio Rodriguez le retira la mano en el instante del saludo de paz al cardenal Vicente Enrique y Tarancón ( que también hubo de sufrir algunos gritos en la calle ya que era conocida su posición aperturista ). Julio Rodriguez asume que tal vez ese gesto le costó la continuidad en el Ministerio pero se afirma en el mismo por una cuestión de honor a la que da mas importancia que a un cargo público.

La ultima parte del libro narra en forma resumida los avatares de la elección de un nuevo Presidente que sería Carlos Arias Navarro y concluye con las entrevistas más importantes que mantuvo además de recordar la emoción de las despedidas , sobre todo las de Franco, el entonces Príncipe Don Juan Carlos y la viuda de Carrero Blanco que le entrego una foto dedicada del Almirante,

Verdad sesgada
La lectura de Impresiones de un ministro de Carrero Blanco se combina a la perfección con otro libro recién descubierto : Verdad sesgada, ( Circulo Rojo 2025 ) escrito por Iñaki Rodriguez Martín Feriche , hijo de Julio Rodriguez
https://editorialcirculorojo.com/verdad-sesgada/
El libro nos habla de memorias personales , de los recuerdos del padre tan prematuramente desaparecido y de la propia vida del autor y su lucha por defender la verdad contra la manipulación y la falsedad histórica.
El autor explora el asesinato de Carrero Blanco que no duda en relacionar con la CIA a causa sobre todo de la política nacionalista que Carrero deseaba imprimir a España con la continuidad del proyecto de bomba atómica española y la renegociación de todos los acuerdos con Estados Unidos desde una óptica de mayor independencia española. Estremecedor el testimonio de un Catedrático de Historia que se puso en contacto con él y le dijo : “ Tu padre fue el primero que descubrió el complot para matar al Presidente “.
La extraña e inesperada muerte en Santiago de Chile
La narración de la extraña muerte de Julio Rodríguez y las sospechas de envenenamiento resultan impresionantes . Hay que destacar que Julio Rodríguez era en 1974 uno de los mayores expertos mundiales en minerales, su hijo al revisar los papeles paternos encontró numerosos documentos del CESEDEN (Centro Superior de estudios de Defensa Nacional ). Todo apunta – escribe Iñaki Rodriguez . “ a que cuando mi padre llega a Chile en enero de 1979 se interesa por una detonación de la bomba atómica española – el famoso proyecto Islero – en el desierto de Atacama y de las intenciones de Pinochet- el presidente chileno – de mantener los acuerdos en materia atómica firmados por Allende , pero Chile continúa completamente subordinado a la CIA y mi padre hace dichas preguntas a las personas equivocadas, en el lugar incorrecto y en el momento erróneo “.
El Gobierno de Adolfo Suarez envía a Julio Rodríguez de forma oficiosa a Chile. El 22 de diciembre de 1978 el catedrático y ex ministro se somete a un examen médico que es completamente normal. Llega a Chile a mediados de 1979 y recorre el país de norte a sur en plena forma. Visita Atacama que conserva el mayor yacimiento de litio del mundo, entre el 17 y el 23 de enero de 1979 asiste a reuniones en las minas de Chuqicamata, ricas en uranio.
Nada de esto es ajeno a los servicios de inteligencia. El testimonio de “La verdad sesgada” es tremendo y ahí queda para posibles investigaciones. Julio Rodríguez llega de Atacama muy contento y se aloja en el hotel Sheraton de Santiago de Chile. Se anuncia que en el mes de junio presidirá el Tercer Congreso de Mineralogía y Cristalografía en Méjico. Y se dirige al aeropuerto para regresar a España. El avión está a punto de despegar cuando el catedrático se siente indispuesto, sale del avión donde alguien parece esperarlo y lo traslada a la Clínica Santa María. . El sábado 27 de enero se avisa a la esposa de Julio Rodriguez en Madrid y el médico chileno señala que ha tenido un cólico, ha sido operado y está grave . La esposa y su hijo mayor parten inmediatamente a Santiago de Chile pero antes de llegar comunican que D. Julio ha fallecido a las 4.30 de la madrugada del 28 de enero a causa de un shock séptico. No se practica autopsia.
Iñaki Rodriguez de Feriche relata :
había escrito cerca de un centenar de trabajos científicos, en revistas nacionales e internacionales que le avalaban en estos asuntos, pero asesinaron a Carrero. Y llegó su cese, no por el anómalo calendario, sino porque fue el primero en darse cuenta del complot, para matar al presidente. Volvió a la Universidad y siguió dando conferencias. En 1977 mi padre cofunda un partido político: Acción Regional. Pero el presidente Suárez, retoma la idea de probar “la fuerza disuasoria”. La explosión atómica no podía hacerse en el Sahara y solo quedaba el desierto de Atacama, en Chile ¿Quién conoce Chile? ¿Quién ha firmado acuerdos científicos y económicos con Chile? ¿Quién es experto en radiaciones nucleares? ¿Quién es Rector Honorario en la Universidad Católica de Chile? … Julio Rodríguez.
El 28 de enero de 1979, sube al avión, pero se siente mal… Le trasladan a la Clínica Santa María, en Santiago de Chile, donde fallece a los 50 años. Es embalsamado sin permiso de la familia y le diagnostican una sepsis. Nadie contó con que aquellos acuerdos, entre España y Chile, se firmaron con Allende y no con Pinochet, con quien mi padre no tenía relación alguna. En cambio, Pinochet y la CIA, sí eran uña y carne. Una sepsis, es una enfermedad, en la que, cuando el resultado es fatal, el único diagnóstico etiológico posible es a través de autopsia. Alguien se esmeró, para que esa posibilidad nunca se produjera y descubrí, que el poeta Neruda, el expresidente chileno Frei Montalva y otros muchos, habían fallecido allí, en extrañas circunstancias. A unos se les encontró veneno, a otros se les diagnosticó muerte por sepsis. En Barajas Tierno Galván, nos dio el pésame. En Armilla, cientos de personas le aguardaban para despedirse de él. Aconteció entonces una situación inédita: PCE, PSOE, AP y UCD, rindieron conjuntamente un póstumo homenaje a un ministro de Franco ya que, según el comunicado oficial “Don Julio era un hombre verdaderamente comprometido con el pueblo”.
El libro de Iñaki Feriche publica en el final de cada capítulo un poema de su padre, poesías inéditas de un erudito de la ciencia que demuestra con estas letras poseer también sensibilidad literaria :
“Ante ti , mi Dios maltrecho y humillado,
sin llantos no gemidos,
exangüe y enclavado,
en la humanidad renace un nuevo destino”
La verdad sesgada, la mentira o la ignorancia en tantas tertulias y artículos apresurados. La lectura de estos dos libros en conexión con otras memorias y ensayos serios y documentados sobre la época nos muestra el carácter de un científico que amaba a su país y que hizo del trabajo y el esfuerzo el santo y seña de su vida, Julio Rodríguez Martínez.
“ Estaba loca,
Comia espinas
Y hacía ramos con las zarzas.
Se rajaba el vestido
Y con barro se untaba la cara,
Hablaba a los caballos
Hablaba a las yeguar
con nueces y bellotas
adornaba su cabeza
(,,,)
Pero al llegar la noche
se sentaba en la puerta
de su cabaña,
a mirar las estrellas “


